En estos últimos días hemos realizado una actividad muy especial y creativa en el aula. Primero, decoramos con mucha ilusión unas bonitas macetas de barro, utilizando diferentes colores y diseños. Cada niño/a pudo dejar volar su imaginación y personalizar su maceta, convirtiéndola en una pequeña obra de arte.
Una vez terminadas y secas, llegó el momento más esperado: ¡plantar nuestras fresas! Con mucho cuidado, colocamos las plantas en las macetas y aprendimos cómo debemos cuidarlas: regarlas adecuadamente, colocarlas en un lugar con buena luz y estar atentos a su crecimiento.
A partir de ahora, nos convertimos en pequeños jardineros y jardineras. Observaremos día a día cómo crecen nuestras plantas, aprenderemos sobre sus necesidades y, con un poco de paciencia, esperamos poder ver y disfrutar de sus frutos antes de las vacaciones de verano.
Sin duda, está siendo una experiencia muy enriquecedora que nos enseña responsabilidad, cuidado por la naturaleza y la satisfacción de ver crecer aquello que hemos plantado con nuestras propias manos.
¡Seguiremos cuidándolas con mucho cariño!
